En Coaching no existe el "No puedo", y como todo, esto sirve para los más peques. Así que hoy he decidido usar a mi hijo de cobaya, es una cobaya dura de roer.......
Temido momento vístete:
-No puedo abrocharme la camisa, es que no sé, es muy "dififil"
Me armo con tizas y con paciencia, herramientas clave para cualquier madre.
Le dibujo un círculo grande amarillo en el suelo y le meto en el círculo toda convencida y sonriente.
-Ya está ahora estás en la baldosa del sí puedo. Se muere de risa: No no, es que es muy dififil. En esta baldosa no se puede decir "no puedo, no sé y es muy difífil". Aquí todo es fácil, y se puede "todo".
Mi cobaya intenta escapar a su baldosa del no pero tras una guerra cruenta, yo madre entrenada venzo y se queda riendo dentro del círculo.
Resultado: botones abrochados, calcetines con el talón en su sitio (¡milagro!) y zapatos puestos.
¿Magia? ¡no! baldosas del SÍ PUEDO .
